Había una vez un detective que se pasaba todo el día buscando pistas para resolver los misterios. Lo que más le gustaba hacer era buscar huellas. Un día buscando y buscando, encontró unas huellas muy raras. ¡ Y eran de color verde !. Recogió muestras en una bolsita, y se las llevó a su casa. Al mirarlas en el microscopio se dió cuenta de que no eran muy normales. Mirarlas vosotros mismos:
Y es que no eran huellas, eran pequeñas ranitas que se habían perdido y no encontraban el camino de vuelta a casa. Entonces, el detective, que era muy buena persona, decidió que tenía que encontrar una solución. Lo primero que hizo fue buscar más ranitas para que su pequeña amiga no se encontrara sóla, y se puso manos a la obra. Al cabo de unos días ya había encontrado varias:
Y entre todos, decidieron que había que buscar un lugar dónde vivir hasta encontrar el camino de vuelta a sus casas.
El detective enseguida tuvo una gran idea. Él mismo les iba a mostrar un lugar perfecto para vivir: " El árbol de la mano gigante ". Las ranitas al verlo, decidieron que nunca más iban a vivir en otro sitio porque éste les parecia precioso. Y así fue como la vida de las ranitas fue mucho más feliz.
¿ Veis que manualidad más divertida ?. ¡ Y utilizando tan sólo unas pinturas y nuestras huellas !. Hoy he pasado la tarde entretenida haciendo esta manualidad. Vosotros teneis todo el fin de semana para hacer vuestro árbol y vuestras ranitas. ¡ Animaos y vereis que entrenido es !.



Menudas lecciones de arte que nos estáis dando, chicas. Seguid así, que esto se animaaaaaaaaaa!!!
ResponderEliminarEs muy divertido pintar con los dedos Alfonso. Un día lo podemos hacer en clase.
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